martes, 19 de septiembre de 2017

2. LA NECESIDAD DE ELEGIR





ACTIVIDAD:

  • Una parte de la clase tiene que redactar un texto en el que describa los diferentes tipos de incentivos que pueden ofrecer las empresas a sus trabajadores, y argumentar la importancia de estos.
  • La otra parte, ha de describir diferentes tipos de incentivos que ofrecen las empresas a los consumidores de sus productos, y argumentar su importancia.
  • Disponéis de 30 minutos para desarrollar la actividad. Al final de la clase haremos una puesta en común.


1. ¿QUÉ ES LA ECONOMÍA?



martes, 9 de mayo de 2017

1. LOS CICLOS ECONÓMICOS EN LA HISTORIA RECIENTE DE ESPAÑA

Fuente de la imagen y del texto: Blog Economía para Todos

ACTIVIDAD: El objetivo es representar la gráfica superior y los datos del artículo, junto con imágenes y más información, en un mural.




En el gráfico se muestra el crecimiento económico anual de España en comparación con el de la Unión Europea (UE) en los últimos cincuenta años (1966-2015). Es crecimiento real (deflactado). Algunos comentarios:
2. España ha crecido ligeramente más que el resto de la UE en los últimos 50 años (2,9% anual frente al 2,5%). Normal, éramos (o somos) más pobres y por tanto tenemos más posibilidades de crecer. En los últimos 20 años el crecimiento es menor (2,2% frente al 1,8%).
3. Pero en España las crisis son más fuertes o más prolongadas, quizá por el exceso de crecimiento anterior . Es una economía más volátil (menos estable): crece más en el boom y baja más en la crisis.
4. En los 50 últimos años (1966-2015) hemos tenido 4 crisis:
  1. 1975: Primera subida del petróleo.
  2. 1979-81: Segunda subida del petróleo y de las materias primas. Inflación potente en Europa. Además en España se añadió la inestabilidad política (Transición) y tuvimos crisis en 1979, cuando en el resto de Europa no la tuvieron.
  3. 1993: Consecuencia de la guerra de Kuwait y en España de la burbuja inmobiliaria y financiera (Juegos Olímpicos de Barcelona, Expo de Sevilla, etc.). En España la crisis fue ligeramente más grave que en el resto de Europa. Había sido precedida (como siempre) por un gran boom económico a finales de los años ochenta.
  4. 2009: Crisis inmobiliaria, financiera y de gasto públicoLa madre de todas las crisis. Precedida por una “megaburbuja” de crecimiento (excesivo) que dura desde 1994 a 2008, nada menos que 15 años… too much!
5. ¿Cuánto dura el ciclo económico (de crisis a crisis)? El último ciclo económico en España (y en la UE), ha durado aproximadamente 15 años  (1994-2008) y es el más largo de los últimos 50 años. Los ciclos anteriores duraron cerca de 11 años (1982-1992) y 7 años (1975-1981). En Estados Unidos también se repite el mismo patrón de ciclos cada vez más largos (1974-1992, 1982-1991, 1993-2009).
6. ¿Cuánto duran las crisis, cuantos trimestres con crecimiento negativo? La última crisis fue más larga en España que en la Unión Europea, con 16 y 9 trimestres de crecimiento negativo, respectivamente. Sin embargo, en las anteriores crisis en España y en la UE y en Estados Unidos, la duración promedio de las crisis fue de 3 trimestres con crecimiento negativo.
7. Crecimiento promedio de España comparado con la Unión Europea y con Estados Unidos:

El que más crece es Estados Unidos, a pesar de ser los más ricos (o quizá por eso son más ricos). Luego España, seguido del promedio de la UE y, al final, Alemania.
8. La última crisis ha sido mucho más fuerte en España que en la UE. Pero ahora estamos creciendo mucho más que la UE. Esta crisis se parece a la del 79-82, entramos en crisis, en un año salimos sólo levemente, para volver a caer. Ahora ha sucedido lo mismo pero con más caída y más prolongada.

Algunas de mis conclusiones

1. Crecer más de un 3% anual es peligroso. Traerá crisis fuerte. Mejor crecer poco a poco  (2%-3% anual) muchos años que mucho unos pocos años.
2. Los ciclos cambian en su duración. Pero pasados 10 años, peligro, porque vendrá crisis . La crisis será más gorda si el ciclo ha sido muy largo o el crecimiento demasiado grande (>4%).
3. Sigo pensando que las crisis duran poco (3-4 trimestres), salvo que los excesos anteriores hayan sido muchos y muy largos.

Últimos comentarios

1. Las crisis (y la economía en general) tiene más que ver con el comportamiento humano que con “leyes económicas de obligado cumplimiento”.
2. Las ventas de una empresa no son consecuencia de subidas o bajadas del PIBEs al revés: el PIB sube o baja cuando las empresas venden más o menos. Si el cliente compra menos hay que ver por qué y reaccionar. Y si todos hiciéramos esto, el PIB sería más estable.
3. Obviamente, hay negocios que se forran en la crisis o que han sabido descubrir modelos de negocio que se adaptan mejor a los tiempos malos (Mercadona, y tal…). Lo que quiero decir es que está (parcialmente) en nuestra mano el inmunizarnos (al menos parcialmente) a la bajada del PIB .

Por si a alguno le interesa, adjunto el gráfico de crecimiento del PIB de Estados Unidos comparado con el de la UE. La economía estadounidense crece más que la europea y sale más rápido y con más fuerza de la crisis , quizá debido a su flexibilidad:

martes, 25 de abril de 2017

1.2 La tecnología jubilará primero a los menos cualificados

Acceso a la fuente y datos interesantes sobre el futuro mercado laboral



Extracto de la entrevista a Enrique Dans, publicada en El País con el título “La tecnología jubilará primero a los menos cualificados” (versión en papel en pdf).  
P. En el proceso de destrucción/creación en el que andamos inmersos por obra y gracia de las nuevas tecnologías, ¿cuál será el balance neto? ¿habrá más, menos o el mismo empleo?

R. Depende de lo que entiendas por empleo. A medida que las máquinas van no solo aprendiendo a hacer más cosas, sino que además las van haciendo cada vez mejor, mucho mejor que las personas (conducir un vehículo, manejar una herramienta, ensamblar cosas en una cadena de montaje, procesar lenguaje, etc.) y a un coste más bajo, pensar que va a haber más empleo del tipo que hoy conocemos como empleo es simplemente absurdo. Si restringimos empleo a lo que hoy conocemos como empleo, olvídalo: habrá mucho menos. Sin embargo, lo que tenemos que pensar es que vamos hacia un mundo en el que muchas personas harán cosas que hoy no consideraríamos empleo, pero lo serán.

Esto, en realidad, lo hemos visto antes: yo tenía verdaderas dificultades para explicarle al abuelo de mi mujer, con sus noventa y tantos años, que esos días que yo me quedaba en casa delante de mi ordenador estaba en realidad trabajando. Me miraba con desconfianza y, al cabo de un rato me volvía a preguntar, “ya, pero… ¿no vas a ir a trabajar?” Para él, el trabajo era inseparable del hecho de desplazarse a un lugar determinado y “hacer” físicamente algo, y como eso de sentarme delante de una pantalla “no podía ser trabajo”, se preocupaba porque pensaba que su nieta se había casado con un tipo aparentemente muy vago que no salía de casa para ir a trabajar y que se pasaba el día delante de una pantalla… seguramente “jugando a algo”. ¿Cuántas cosas de las que vivirán nuestros hijos serán para nosotros inclasificables dentro del concepto de “trabajo” o “empleo”?

Para acomodar ese tipo de empleo que una persona hace “cuando quiere y le apetece”, porque si no es algo que le apetece habrá una máquina que lo haga, hay que cambiar el modelo social. Sin ese cambio de modelo, la distribución de la riqueza entraría en un absurdo conceptual, con un porcentaje cada vez mayor de excluidos y una concentración cada vez más elevada de riqueza en manos de unos pocos, algo social y políticamente insostenible. Cuando cambia el concepto que tenemos de empleo o trabajo como elemento central de la identidad de las personas, cambia todo el modelo social. Por más que pienso en modelos futuros de sociedad, no paro de llegar a la misma conclusión: será indispensable un modelo de renta básica incondicional que dote a las personas de una independencia para hacer lo que quieran hacer, que les permita pasar temporadas de su vida centrándose en adquirir determinadas habilidades – y liberados completamente de la presión de obtener un salario como lo conocemos hoy en día – mientras otras temporadas prefieren centrarse en hacer algo que les permita obtener unos ingresos adicionales (recordemos que la renta que percibían será incondicional, no la perderán ni les desincentivará de hacer otras cosas) que les permitan diferenciarse, elevar su nivel de vida o darse unos caprichos.

Cuando desacoplamos el trabajo de la necesidad de obtener ingresos por encima de todo, y cuando eliminamos la espantosa cultura del subsidio (te doy esto porque lo necesitas, pero te lo quitaré si obtienes un ingreso), obtenemos un modelo social completamente diferente y que, para mí, tiene mucho más sentido. Cada vez veo más pruebas de que nos dirigimos hacia un modelo en el que la renta básica incondicional será un elemento central, y lo veo venir tanto desde ideologías que buscan una redistribución de la riqueza más justa, como desde los más liberales que buscan simplificar los actuales sistemas de ayudas y subsidios. La renta básica hace ya tiempo que no mira a la derecha ni a la izquierda, mira hacia delante.

P. De la misma forma que el agua corriente dejó sin trabajo a los aguadores o el coche a los herreros; ¿quiénes serán los perdedores en los próximos años? ¿y los ganadores?

R. Yo suelo decir que los perdedores serán los que “trabajan para vivir”, aquellos que simplemente van a trabajar todos los días para llevar a cabo tareas que no les satisfacen en absoluto, pero que necesitan hacer para obtener un dinero que les resulta imprescindible. Esos trabajos, en su inmensa mayoría, desaparecerán y serán sustituidos por máquinas siempre que haya un interés económico por hacerlos más eficientes y competitivos. Todos los trabajos administrativos, por ejemplo, desaparecerán. La arqueología, en cambio, no lo hará, porque aunque es una disciplina interesantísima, tardaremos mucho en encontrar un modelo económico que justifique que la arqueología no la hagan personas, por mucho que podamos construir máquinas capaces de explorar el suelo y excavar para extraer un fósil. Y lo que tengo claro es que la mayoría de los que “vivimos para trabajar”, en el sentido de que nuestro trabajo nos gusta, nos divierte o le vemos un sentido que nos llevaría incluso a seguir haciéndolo aunque no nos pagasen por ello, encontraremos nuevas formas de hacer ese trabajo que nos apasiona, utilizaremos máquinas y algoritmos que nos permitirán mejorarlo, pero será difícil que lo perdamos.

P. La primera oleada de innovaciones tecnológicas fue eminentemente made in USA. ¿Crees que Europa aún tiene oportunidad de protagonizar esta segunda oleada (IoT, IA, robótica, IoE…) que viene?

R. No tengo claro que Europa tenga posibilidad de liderar nada, porque sencillamente no lo está buscando ni intentando de ninguna manera. Tengo claro que los Estados Unidos estaban en ello, pero que llegó un idiota a la Casa Blanca incapaz de entender la tecnología y con un nivel de incultura tan grande que le lleva incluso a ser negacionista del cambio climático, y que se dedicó a sabotear el país obsesionándose con volver a poner obreros en las cadenas de montaje (cuando en realidad funcionarían infinitamente mejor con máquinas en lugar de personas), con poner obreros en las minas, y con ideas tan disfuncionales y alucinantes como volver al carbón. Ningún país es capaz de superar tanta estupidez, y los Estados Unidos perderán su liderazgo mundial antes de que Trump abandone la Casa Blanca. También tengo claro que China tiene un enorme incentivo para convertirse en el mayor impulsor de la automatización inteligente, del machine learning y de la robótica, porque es la única manera de hacer su modelo económico sostenible, veo que trabaja en ese tema con una clarísima consideración estratégica desde hace años, y que además, como prescinde de algo como la democracia, lleva a cabo esas transformaciones de una manera infinitamente más eficiente. No digo que el modelo sea bueno, yo nunca querría vivir en un país en el que la democracia no existiese, pero indudablemente, les permite acometer cambios ambiciosos sin encontrarse a nadie enfrente intentando impedirlos, porque domina un pensamiento único marcado por un régimen autoritario. ¿Y Europa? Europa está tan preocupada por el mantenimiento del statu quo y de los modelos conocidos, que simplemente se niega a explorar los nuevos, a plantearse siquiera salir de su zona de confort. Dudo seriamente que Europa tenga hoy una cultura que le permita liderar nada.